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martes, 9 de octubre de 2012

Horas Extras



11:015
Vuelvo a levantar la vista de mi trabajo, miro por encima de mis gafas el recorrido que hace el tío bueno nuevo para hacer fotocopias, ninguna de nosotras sabemos a qué departamento pertenece pero a todas nos tiene revolucionadas. Sabemos que pertenece a la empresa pues la acreditación así lo dice, pero ninguna hemos podido averiguar a quien está asistiendo… todos los días viene hasta la fotocopiadora y saca copias de sus documentos guardados pulcramente en sus portafolios.
Cada día suspiramos porque modelito traerá, siempre va bien vestido, trajes pulcros y modernos que le sientan como un guante, pelo perfectamente engominado y con un corte realmente favorecedor, también viene debidamente afeitado todos los días y se cuida la piel que a simple vista parece suave. Cada día me fijo en su espalda ancha y en su culo prieto que marca redondo y altivo combina bien las corbatas con las camisas, y sus trajes. Pero lo que más problemas me trae es su mirada, una perfecta mirada altiva y escrutadora, matices dorados sobre un cielo azul claro que cuando se posa en mi me hace babear.
11:28
Aun me quedan dos informes, y los 15 paseos que ha dado el nuevo ya hasta la fotocopiadora me han alterado en sobremanera. No dejo de pensar en el. En cómo será su cuerpo sin ropa si como parece a simple vista está bien definido y fibroso. Parece que se cuida y eso en un hombre me atrae mucho.  Cuando le hemos visto en la hora del almuerzo siempre come sándwich vegetales o fruta y agua mineral. He soñado muchas veces con su cuerpo encima del mío dándome placer como nunca otro me lo ha dado, pero siempre ha sido eso, solo sueños. Sueños que me dejan caliente y excitada, sueños que nunca van a cumplirse y me frustro de tal manera que tengo que jugar hasta conseguir liberarme de ese fuego interno que nace entre mis piernas. Estoy terminando el penúltimo informe.
Hoy voy bien en mi horario quizás a las 12:30 o a la 13:00 haya terminado todo y pueda escaparme al cuarto secreto. Es  un cuarto que descubrí hace unos meses al poco de entrar en la oficina. Se encuentra en el piso de abajo, nada más salir de las escaleras de servicio. Es un cuarto mediano con varios trastos y estanterías, parece que lo utilizan de almacén de cosas poco útiles ya, y yo lo he modificado un poco para mis momentos de liberación en la oficina. Esos momentos que a veces me vienen después de alguna conversación subida de tono con las chicas o últimamente los paseos de ese  nuevo bombón que  visita mis sueños más calientes y pervertidos.
11:55
Ahí viene de nuevo, se pasea por la zona de la fotocopiadora, la abre pasea sus manos por la maquina con tal mimo que ojala fuera mi cuerpo lo que sus manos recorrieran, que frotaran mis zonas sensibles, y no una fría maquina que nada siente en su contacto. Oh Señor!! Mi mente ya se desborda imaginando sus dedos en mi piel  apoyada en esa fotocopiadora… y aun me queda un informe. Noto como los calores de mi excitación se arremolinan en mis mejillas y tiñen de colorado mi cara. Pero mi mente en implacable y se imagina un sinfín de placeres con ese hombre. Tengo que seguir con mi trabajo, si quiero cumplir mi objetivo, Victoria no está en la oficina, asique cuando termine, podre bajar a mi cuartito hasta la hora de salida, ahí podre fantasear tumbada en ese sofá, pero solo si termino mi trabajo. La expectativa de jugar con mi cuerpo en la oficina me produce más excitación y el saber que hago algo prohibido en un lugar así me da pie a orgasmos más intensos. Soy juguetona, me gusta experimentar, y me gusta dominar a mis parejas, aunque ahora no tengo ninguna, siempre me he sabido dar un buen placer. El próximo día tendré que traer ese juguetito nuevo que me he comprado, seguro que en el cuartito y tumbada boca abajo podre tener un buen orgasmo con sus múltiples velocidades, además el tacto es muy suave y su grosor estimula mis paredes vaginales mejor que la polla de mi último novio. Ay Dios!! Que calentón llevo si hasta noto ya como ando mojando mis braguitas. Bueno así a lo tonto ya he conseguido avanzar en el último informe y si no me equivoco sin ningún fallo tonto. Me remuevo excitada en la silla, se que en pocos minutos podre jugar en mi lugar secreto sin que nadie se entere.
12:25
Entro en la oficina de Victoria, en su mesa dejo todos los informes del día que me ha dicho que necesitaría mañana y me fijo en el espejo que tiene en una pared que mi cara está muy acalorada,  me rozo disimuladamente los pezones y los noto hinchados y sensibles. Creo que hoy voy a conseguir un buen ratito de placer prohibido.  Salgo del despacho  y me dirijo hacia el baño se que a diez pasos esta la salida de servicio a las escaleras y si las bajo encontrare mi rincón. Donde podre encerrarme un buen rato. Nadie parece darse cuenta cuando en vez del baño abro la salida de servicio, bajo las escaleras a una velocidad peligrosa sabiendo que me queda poco tiempo para estar dentro del cuarto y poder tocar mi humedad.
Las braguitas están ya muy mojaditas asique luego tendré que volver a casa sin ellas,  cosa que me da morbo, pues ir en el bus con minifalda y sin bragas es muy erótico.
Entro en el cuartito, y enciendo la luz que esta al fondo, para que no me de mucha luz en mi zona apartada, se que alguien ha estado aquí recientemente pues han apilado cajas y mas estanterías al fondo, asique  corro el pestillo para que nadie pueda entrar desde fuera. Me he bajado una neverita como  coartada por si me toca salir del cuarto y con a escusa de almorzar en algún sitio tranquilo  usar el cuarto sin que nadie se imagine nada.
Dejo la bolsita a un lado y me quito las braguitas, las dejo apoyadas en uno de los respaldos del sofá y me desabrocho los tres primeros botones de la  blusa, hoy he elegido un sujetador de broche trasero asique será un pelín incomodo para poder tocarme los pezones asique solo sacare un poco por encima los pechos para estimulármelos. Me chupo los dedos y comienzo a pellizcar los pezones mientras que con la otra mano voy subiendo la mini-falda hasta la cintura, tengo mi  coñito mojado y brillante, bien depilado pues me gusta así asique  algo de mi humedad se me ha deslizado por los muslos, comienzo a estimular el botón guardado entre los labios de mi sexo, me subo al sofá de espaldas a la puerta, y mientras me estimulo voy meciendo mis caderas imitando los movimientos pélvicos que hago cuando me están penetrando. No voy rápido, tengo tiempo y quiero saborearlo , quiero sentir un buen orgasmo. Hoy el chico nuevo me ha puesto muy cachonda y quiero tener una buena sesión de jugueteo  cuando tengo los dedos muy mojaditos  me los chupo para probar mi excitación, estoy deliciosa y me prepara para sentir uno de los mejores orgasmos que he tenido en este cuarto. Cuando termino de darme placer me tumbo para calmar mi cuerpo que tiembla después de correrme. Tengo la mano empapada y los muslos mojados de tanto frotarme, pero me lo he pasado bien yo sola. Cuando de repente oigo un sonido como de apagado y una risa masculina. Mierda creo que me han descubierto en plena masturbación.
-          Hay alguien aquí? – Pregunto un tanto azorada por la vergüenza y porque aun ando agitada de mi jueguecito.
-          Sí, estoy yo. – Me quiero morir, conozco esa voz no porque la haya oído muchas veces pero si porque la he rememorado en todos mis sueños eróticos. – Creo que no soy el único que usa este cuarto para descansar, aunque tú lo que se dice descansar no lo has hecho mucho-
-          Esto…- mierda me ha visto de lleno, el chico nuevo ya sabe que soy una pervertida que usa este cuarto como sala de juegos.
Me vuelvo apurada bajándome la falda y torpemente tapándome los pechos con la blusa medio desabrochada, ojala me tragara la tierra en este momento porque realmente no tengo ninguna escusa por mi comportamiento y menos entra en mis planes confesarle que estoy así porque él me pone a cien en la oficina de tal forma que tengo que tocarme para calmar mi cuerpo.
-          Agradecería que no  comentaras lo que me has visto hacer aquí por favor, sé que no es un lugar apropiado pero  me ha surgido así y no se me ocurría otro sitio más privado – mentí – suelo venir a almorzar a veces aquí cuando quiero tranquilidad pero hoy he tenido un mal día y necesitaba un desahogo. – solté esas mentiras a toda velocidad pero sin mirarle no podía me moría de vergüenza.
-          Bueno  quizás si  llegamos a un acuerdo… yo no le muestro al jefe el video que te he hecho. – Lo mire perpleja me había grabado masturbándome y aunque no me ha grabado la cara pues le daba la espalda seguro que se ve perfectamente dándome placer.
-          No! No! Mira, pro favor… - empecé a suplicar que no mostrara el video  mientras subía la mirada y me di cuenta que sus ojos me miraban con lujuria. Su mirada se había vuelto lasciva y me repasaba de arriba abajo centrándose en mis manos que intentaban cubrirme la delantera.
-          No, como te he dicho tendremos que llegar a un acuerdo. No sé si sabrás que ver cómo te dabas placer, me ha puesto duro  y me ha excitado, y si no me alivio voy a salir de la oficina con un buen dolor de huevos. Asique si eres caritativa conmigo y me dejas aliviarme pues quizás me calle lo de tu secretito.
-          Pero… sabes que eso es chantaje – la idea más que horrorizarme me produjo placer, pues poder tocar su piel y sentir sus manos me provocaban más que en vez de asustarme. – entiende que puedo perder mi trabajo si el jefe se entera.
-          No te preocupes, si eres buena conmigo  me guardare lo de tu secreto. Te confieso que hoy me encontraba raro y había bajado aquí para tranquilizarme y  hacer algo parecido a lo tuyo pero tú has entrado justo detrás de mi tan decidida que no he podido más que callarme y observar. Me has excitado tanto haciéndote ese dedo y gimiendo con cada envite, que tengo ahora mismo mi polla dura. – Se acerco hasta mí, su paquete estaba abultado en sus pantalones y me asombre pues parecía que el chico estaba muy bien dotado. Cada vez se acercaba mas y cuando estaba solo a dos pasos se desabrocho el botón del pantalón y se bajo la bragueta. Metió su mano y comenzó a mecérsela mientras con su mano libre me deshacía los brazos hacia los lados para dejar mis pechos al descubierto
A pocos centímetros de mi me fue empujando hasta el sofá  con su mano sobando mis pechos de una forma enloquecedora, endureciendo mis pezones con la punta de sus dedos pellizcándolos y castigándolos, me obligo a sentarme y al mismo tiempo se saco la polla Dura y palpitante. Mis ojos se abrieron como platos al ver esa verga tan dura y nervada, parecía que era un poco más grande que la media y su mano se la frotaba  arriba y abajo rítmicamente. Mi deseo se descontrolo y mi mano voló hacia su verga, y sustituí su mano para darle placer, mientras lo miraba deseosa y excitada, cerro sus ojos al contacto de mi mano y  se relajo un poco más. Note como se estaba excitando y como mi forma de bombeársela lo estaba disfrutando. Vi como aparecía en su punta varias gotitas pre seminales  y mi cerebro se cortocircuito y me vi como mi boca se acercaba para chupársela. Mi lengua rozo su punta y saboreo su esencia. Mientras lo miraba, vi que sus ojos se abrían por la sorpresa y su mano me agarro la nuca par una mayor sujeción. De esa forma comenzó a bombear sus caderas  saliendo y entrando de mi boca. Su mano me obligaba a seguir su ritmo rápido y con cada envite golpeaba mi garganta, mi lengua lo estimulaba, mis dientes lo rozaban y mi cuerpo se humedecía con solo ver el placer que le provocaba. Solo oía el sonido de sus movimientos, y los jadeos que su boca dejaba escapar.
-          Joder que bien me lo estás haciendo, me voy a correr como sigas así. – como no podía hablar me dispuse a jugar mientras con mi sexo ya que mi excitación iba en aumento y quería volverme a correr  por lo que cuando el vi que me volvía a tocar se salió de mi boca y me volvió bruscamente para que le diera la espalda. – Para de hacerte eso o me correré en tu boca.
-          No me importaría, estas muy bueno y probar tu polla me ha puesto muy cachonda.
En ese momento me cogió del pelo y me puso el culo en pompa.
-          Dios estas totalmente depilada.
-           Si me gusta así para darme más placer.
Rozo con sus dedos el centro de mi sexo, haciendo que me estremeciera con su contacto y abriéndome los labios me empalo hasta el fondo con su polla. Jadee de placer al sentirlo dentro de mi llenándome y mientras volvía a mover sus caderas en ese movimiento tan excitante  aprisiono mis pechos con su mano libre y volvió a castigarlos y a pellizcarlos.
No hacia más que suplicar que me la metiera más hasta el fondo  y cuando llegaba al límite de estallar paraba su ritmo para retrasar mi liberación.  Lo hizo así unas cuantas veces hasta que de mi garganta lo único que salía eran mis gemidos frustrados por no tener mi liberación cuando yo quería. Suplicaba entre lagrimas que terminara que dejara que me fuera pues quería correrme pero no contento con el tormento que me estaba provocando  dejo mis pechos y bajo su mano hasta encontrar mi botoncito de placer y untándose el dedo con mis fluidos comenzó a torturarlo, lo masajeo, lo froto y lo pellizco. Sus estímulos mientras me llenaba con su polla me estaban volviendo loca. Sabía que si no me corría en ese momento me iba a desmayar. Asique les suplique  entre lagrimas que me dejara llegar. Acelero su ritmo al mismo tiempo que mi cuerpo colapso en el mayor orgasmo que he sentido jamás grite hasta quedarme afónica y cuando ya dejaba de sentir sus efectos y comenzaba a tranquilizarme el se salió para correrse fuera de mi empapando mis muslos con su semen caliente y cremoso. Me volvió para encararme
-          Joder que secretaria mas cachonda me ha tocado. Me has dejado impresionado con tu boquita y con tus caderas. Te acoplas muy bien y mantienes el ritmo de mis embestidas. Jadeas hasta hartarte y estimulas con esos sonidos al más puritano.
-          Bueno, soy de las que disfrutan, y no me reprimo para sentirlo más profundo. – acaricie mis muslos mojados con su esencia y recogiendo con mis dedos su semen me los lleve a la boca.
-          Joder nenita no hagas eso que me pones a mil. – dicho esto comenzó a tumbarse en el sofá  y volvió a decirme.- ha sido fantástico, me ha gustado mucho y te has merecido que cierre la boca.
Me quede más tranquila. Le miraba  de vez en cuando  mientras me iba relajando. Había hecho realidad una de mis múltiples fantasías con él y cuando me había levantado esta mañana ni me podía imaginar que terminaría así mi jornada.   
-          Por cierto soy Alexandra.
-          Yo soy Pedro, Presidente de la compañía para la que trabajas….
Con la boca desencajada y los ojos como platos  volvió a follarme otras dos veces más.
He salido tres horas más tarde de mi horario laboral, creo que de ahora en adelante hacer horas extras será de lo más estimulante.

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